Perra labrador con mastocitoma en abdomen.

Perra de 11 años con carcinoma hepático.

Perra de 8 kilos de peso, castrada.

Evolución del proceso 15 días:
Se presenta en la consulta con un procesos de poliuria polidipsia, come normal defeca normal, el animal esta activa como siempre y no nos hace sospechar de ningún síntoma grave.

Citología vaginal normal:
Radiológicamente presenta una imagen de hígado muy abultada y enorme, ocupando un espacio muy grande.

 

 

Analítica de sangre  alterada hemograma normal. Pero los valores hepáticos muy alterados:
• Glucosa                  112
• Triglicéridos          329/130
• GPT                       468/60
• Fosfatasa alcalina  +de 1500/90

En el informe ecográfico solo se aprecia una hepatopatía primaria o secundaria, hígado bien vascularizado, tamaño grande.

A la semana justa después de la medicación y la alimentación adecuada, casi no quiere comer bebe agua sin exageración, todo el día duerme, no interactúa. Y esta huidiza y triste.

Estudio radiológico, el hígado está mucho más grande de lo normal, ocupa más espacio.

 

 

 

La analítica hepática:
• GPT   869
• Fosfatasa alcalina no lee el resultado muy superior a 1500

Dado el estado del animal se decide practicar la eutanasia.

En la necropsia aparece un hígado ocupando 2/3 de la cavidad abdominal.
Remitimos muestra a AP, y nos confirman la existencia de un carcinoma hepático.

 

 

Lamentablemente en los perros y gatos, la evolución de algunos tumores puede ser rapidísima, y no existe valoración anterior para poder prevenir situaciones de este tipo.