Luxación de rótula (patella).


La luxación de la rótula, es el resultado de un desequilibrio en la corredera de la rodilla.

¿Qué entendemos por corredera?.
La corredera es la posición de la rótula respecto a la línea que debería seguir el cuádriceps femoral desde un tercio por encima a la rodilla, hasta su inserción en la cresta tibial.

 

 

Podemos ver como desde la zona proximal del cuádriceps a la inserción en la cresta tibial, sigue una línea recta y la rótula se desliza entre los dos cóndilos femorales.
La variación en esta línea por valguización o varización del fémur o la tibia o ambos, puede producir la luxación de la rótula.

En razas pequeñas por debajo de los 8 kilos siempre o casi siempre es medial (hacia el interior) y en razas grandes, (mucho menos frecuente) es lateral, hacia el exterior.
En razas pequeñas es muy frecuente, ¿Por qué?, simplemente por un problema anatómico, por la forma de los huesos del fémur y la tibia. Esta forma especial, hace que se produzcan con mayor facilidad las luxaciones, generalmente suelen ser bilaterales. También podemos tener luxaciones traumáticas, generalmente unilaterales y en animales de más de un año de edad.

Siempre se utiliza para su resolución la técnica quirúrgica de Honh, técnica descrita por el autor, que consiste en agrandar y ahondar el canal rotuliano intercondilar, para facilitar su deslizamiento y evitar que salga de la corredera.
En ocasiones hay que modificar la posición de la cresta tibial, que se encuentra fuera del alineamiento por la forma rotacional de la tibia (columna salomónica).

Razas que tienen mayor probabilidad de tener las rotulas luxadas:
- Chihuahua.
- Yorkshire terrier.
- Pincher.
- Scotty Terrier.
- Otras razas.
Y en general, las razas de pequeño tamaño.

 

Luxación bilateral de rotula en un chihuahua de 8 meses.

 

 

En estos dos gráficos podemos valorar gráficamente los 4 grados en que clasificamos las luxaciones.

Putnam, fue el primero que definió esta clasificación:
• Grado I: la rótula se puede desplazar manualmente, pero vuelve inmediatamente a su posición anatómica normal.
• Grado II: se puede desplazar fácilmente, y puede quedar por unos instantes fuera del canal.
• Grado III: se desplaza sale sola y se queda fuera del canal, y al moverse puede volver a entrar.
• Grado IV: se sale y no vuelve cojera constante. Acaba andando de una forma totalmente deforme.

El tratamiento siempre es quirúrgico independiente del animal, raza peso y género.

 

 

En esta imagen podemos valorar la técnica. Una trocleoplastia, profundizamos el canal para que la rótula quede depositada en su interior. En la cirugía y posteriormente, aplicamos PRP (factores de crecimiento) para ayudar a acelerar el proceso.
La recuperación es rápida, y en caso de ser bilateral, aconsejamos operar las dos rodillas al mismo tiempo. Para acelerar el proceso de recuperación.

La forma de ver cuando un perro tiene la rótula luxada es fácil, vemos al perro andar y de repente da un saltito o dos, vuelve a apoyar y se va repitiendo. En la consulta el diagnóstico es manual, y es conveniente realizar una radiografía en dos posiciones para valorar estado de los cóndilos y posición de la cresta tibial, en relación a la corredera. Alineamiento bueno o anormal.
La anestesia del animal, se hace aplicando una sedación inducción para mantenerlo intubado, y se aplica una epidural.

Como hemos mencionado le tamaño del animal no implica limitaciones a la hora de solucionar el problema.

 

Dr. Alejandro Tarragó. Col 517 COVB.

 

 

(Próximamente: Descripción de Casos Clínicos).